El pasado viernes 28 de noviembre, por la noche, pudimos presenciar en directo y en acústico a los dos cantantes de los Jayhawks, Mark Olson y Gary Louris, en la casa del loco, en Zaragoza, en uno de los conciertos pertenecientes a la actual gira de presentación de su último disco “Ready for the flood”.

El concierto comenzó con dos grupos teloneros que supieron poner a tono al escaso público que se reunió en la sala. El primero en tocar fue Silvia Sola, grupo liderado por una voz femenina un tanto desgarrada pero con cierto gancho que junto con otro guitarra y un violinista y una puesta en escena más que aceptable ofrecieron cerca de una hora de buena música.

El segundo acto corrió a cuenta de Ted Russell Kamp, el primero de los californianos que apareció en escena, que sin más ayuda que su guitarra acústica y su mandolina y un bonito pelo que indicaba su amor por los años 90 dejó una buena sensación y de paso las puertas abiertas a la llegada de los esperados Jayhawks.

Y finalmente y después de casi 2 horas de música, hico su aparición Mark Olson, ataviado con pantalones de pinzas, camisa a cuadros, chaleco y una cinta de roquero en el pelo, y Gary Louris, con un tarje oscuro que dejaba ver una camiseta azul en el interior y unas características gafas.

Un saludo, publicidad de su nuevo disco, tres primeras canciones del disco “Tomorrow the Green Grass” tocadas entre correcciones de los ajustes de sonido que les habían dejado para salir a tocar y el concierto estaba en marcha. Después de la música anterior, demasiado centrada en el folk, algo más de rock para la noche.

El concierto trascurrió a través de pequeñas discusiones entre Mark Olson y Gary Louris (provocadas en su totalidad por el primero cuyos ojos, tal y como dijo Jorge, denotaban que le había gustado el vino español), presentación de nuevas canciones e interpretación de algunos de los temas más clásicos de los Jayhawks. También a través de mucho ruido por parte del público, tanto que el señor Louris tuvo que “mandar” callar.

Un buen concierto con mucho menos público del que se podía esperar ante un cartel así y que puso en su lugar como músicos y vocalistas a ambos, aunque también dejo ver algún comportamiento un tanto de estrella del rock.